Feliz 30 cumpleaños, Windows


Windows 1

El día 20 de noviembre de 1985 se estrenaba el sistema operativo Windows. Han pasado 30 años. No sabemos vosotros, pero es tiempo de sobras como para hoy celebrarlo. Desde aquella pantalla azul donde ponía Microsoft Windows Version 1.01 ha llovido muchísimo. La plataforma llegó a casas, escuelas y empresas y luego Bill Gates se hizo millonario. Hoy lo celebramos.

Así comenzó todo

Antes del lanzamiento de la primera versión de Windows, se produjo la presentación del sistema operativo. Fue el día 10 de noviembre de 1983. Microsoft anunció la plataforma por todo lo alto y dos años después la puso a disposición del público. Esta versión incorporó el software Paint, que se ha mantenido hasta nuestros días como un imprescindible del sistema operativo. En aquel entonces también se ofreció a los usuarios Windows Writer y el Bloc de notas (Notepad).

Todo era excesivamente retro, colorido, simple. Cuando lo vemos, nos encanta, porque nos hace sentirnos un poco como en el pasado. En la época también tuvimos acceso a calculadora y reloj, pero todo de una forma muy básica. El Buscaminas no estaba en la primera versión, pero esta tenía un juego: Reversi, bastante simplón, pero adictivo.

Por tener, el primer Windows tenía hasta pantallazo azul de error, aunque en este caso con un montón de código en pantalla que te hacía quedarte muy mareado.

Dos años más tarde llegó Windows 2.0, en 1987. No fue una revolución, ya que mantuvo las aplicaciones y mismos servicios, pero incorporó algunas funciones añadidas. Por ejemplo, podíamos jugar un poco más con las ventanas e incluso cambiarles el tamaño. Se buscaba dar más comodidad al usuario. Además, se incluyeron accesos directos, como el mítico al panel de control.

La versión 3.0 tuvo más novedades, algunas que no hemos olvidado todavía. Significó la entrada en escena de los 16 colores (¡yuju!) y de los juegos más famosos en la historia de Windows: Buscaminas y Solitario. Era el inicio de la revolución moderna. En la edición 3.1 se dio soporte a las fuentes TrueType de Apple y llegó Windows For Workgroups con la posibilidad de enviar correos entre usuarios de una red. Las cosas comenzaban a ser más bonitas si disponíamos de las herramientas adecuadas para personalizar el entorno. De Windows 3.2 ni hablamos, porque solo se lanzó en China.

Un nuevo inicio

Los años pasaron y llegamos a 1995 y el lanzamiento de Windows 95. Aunque muchos de nosotros ya habíamos utilizado Windows en la versión 3.0, el momento de la verdad para generación (o varias) llegó a mediados de los años 90. Era el sistema operativo de unos ordenadores mucho más preparados, coloridos, eficientes, completos y en los que nuestro mayor placer era cambiar los iconos de las carpetas y los programas. Era un tiempo en el que escuchábamos música MIDI mientras trabajábamos. Ahora plantearnos escuchar música en este formato nos da ganas de tirarnos del campanario. ¡Somos unos viejunos!

Windows 95

En 1997 llegó Clippit, el clip de Office que nos tocaba las narices más de la cuenta. Todos acabamos odiándole y marcábamos la casilla de “no volver a preguntar” siempre que podíamos. Al final el tío siempre volvía a decirnos alguna chorrada, eso sí.

Con Windows 98 ya estábamos haciendo páginas web, ese tipo de webs que han desaparecido en Internet porque Geocities y demás servicios han caducado. ¿A dónde van las páginas web que mueren? ¿Existe un cementerio para ellas? (debería ser Web Archive, pero falla bastante). En Windows 98 podíamos poner una web de fondo de escritorio. Era lo más cutre.

El escritorio de Windows XP nos metió el tema de las nubes. Había nubes por todas partes. Era lógico, porque abríamos la ventana y había nubes. Muy buena esa Bill Gates. También debutó un sistema de activación horrible (pero horrible de veras) y se metió de por medio el perro que buscaba cosas por ti. Muy chulo, muy de la época.

Llegamos a 2006 y Windows Vista con sus efectos futuristas. Esto comenzaba a marcar el momento en el cual muchos usuarios se quedaban desperdigados por el camino, porque no entendían las nuevas versiones de Windows. Cosas de la vida. Todo era grande, colorido, cargante en general. Y se complicó cuando en 2009 llegó Windows 7.

Microsoft nos decía “ey, podéis usar pantallas táctiles“. ¿Pero alguien tenía una en casa? ¿Para qué? En Windows 8 las cosas se complicaron y todo tenía un estilo a teléfono móvil que tiraba para atrás. Con la versión 8.1 las cosas se arreglaron un poco… poco. Y el 30 de septiembre de 2014 se presentó Windows 10, pero se puso a la venta el 29 de julio de 2015. A lo que debemos decir: ole, ole y ole. Cómo nos gusta Windows 10.

Vía: CNET News


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