Otra vez caída en WhatsApp en España, ¿dependemos demasiado de la app?


Cada vez que WhatsApp se cae en España nos volvemos locos y corremos como pollos descabezados de un lado a otro. Esta semana el servicio ha vuelto a sufrir un fallo en nuestro país que nos ha dejado sin conexión durante varias horas. La buena noticia es que los técnicos de WhatsApp han reaccionado rápido y han parado lo que podría haber sido un fin de semana sin WhatsApp, algo que nosotros hubiéramos denominado como una auténtico appocalipsis (nótese el horrible chiste que hemos aprovechado para colar, digno del señor Barragán).

Otra caída en España

Los problemas no han sido comunes para todos los usuarios, así que había afortunados conectados a WhatsApp y otros que no podían hacerlo. Eso ha dado lugar a ese tipo de momentos en el que le enviamos un mensaje a alguien, esperamos que nos responda y nos enfadamos porque él no lo ha recibido y creemos que nos está ignorando. La respuesta “a mi no me va WhatsApp” y un “pues a mi sí, no te creo”, seguro que se ha producido entre muchos usuarios. ¡Haya paz! La culpable ha sido WhatsApp y nadie más.

Otros países de Europa y de África también han sufrido esta caída de WhatsApp, por lo que el descontrol ha sido multitudinario. En momentos como este, cuando nos quedamos mirando al horizonte sin saber qué hacer porque no funciona WhatsApp, nos planteamos si de verdad estamos preparados para seguir dependiendo tanto de una herramienta de mensajería. Todos deberíamos saber qué ocurre cuando le das toda tu atención a un servicio y este se ve comprometido. En esos momentos nos vemos perdidos y sin saber qué dirección tomar. Con WhatsApp dependemos demasiado de la aplicación y aunque también utilizamos otras distintas lo cierto es que nos hemos pasado de confiar en ella. Es como lo que nos ocurrirá el día que haya un desastre empresarial y Amazon deje de proporcionarnos todo lo que nos hemos acostumbrado a comprar en esta tienda. ¿Qué haremos? Necesitaremos un tiempo para recuperar la normalidad, eso está claro.

¿Dependemos demasiado de WhatsApp?

El problema añadido de todo esto es que la propia Facebook, dueña de WhatsApp, está haciendo todo lo posible para que cada vez dependamos más de su servicio. De forma casi mensual están añadiendo nuevas funciones que absorben herramientas de otras empresas y copian sus sistemas para que podamos decir “dejo de usar esa aplicación porque eso ya me lo permite WhatsApp”. Poco a poco nos enganchamos más al servicio, hacemos más cosas con la app y eso no parece que esté camino de cambiar. Pero a medida que confiamos más y más en WhatsApp también parece que aumenten los incidentes que se producen en cuanto a su rendimiento. Vemos que no es una app tan sólida como debería y que Facebook, aunque actúa con rapidez para dar solución a los problemas, los sigue sufriendo.

Las caídas se pueden producir debido a distintas causas. Una de ellas es que WhatsApp haya implementado algún cambio técnico, como un cambio de servidores o el añadido de un código nuevo, que dé problemas y tire el servicio abajo. Debería haber medidas para que esto no ocurriese, pero ocurre. Otro factor frecuente es que haya hackers que ataquen el servicio de WhatsApp para acabar con él en momentos críticos. No suele ser lo habitual, porque hasta estos hackers en cierta manera se aprovechan de las funciones de WhatsApp, pero sí que ha pasado algunas veces y seguramente siga ocurriendo porque la defensa de la app no es precisamente férrea.

Aunque WhatsApp sigue siendo un quebradero de cabeza, también continúa siendo el servicio al que todos recurrimos, así que hasta que llegue otra alternativa, seguiremos usando la app para bien o para mal.

Vía: ABC


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